Yo no quiero un amor civilizado con recibos y escena del sofá. Yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz. Yo no quiero domingos por la tarde; yo no quiero columpio en el jardin; lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí.
No me esperes a las doce en el juzgado; no me digas “volvamos a empezar”; yo no quiero ni libre ni ocupada, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qué lo hiciste; yo no quiero contigo ni sin ti; lo que yo quiero, muchacho de ojos tristes, es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque
el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.
No hay comentarios:
Publicar un comentario